El Monasterio de Nuestra Señora del Espino, en Santa Gadea del Cid (Burgos), es la sede histórica y centro
neurálgico de los principales encuentros estivales de la nueva Provincia de Europa Sur (C.Ss.R.), especialmente en el ámbito laical y juvenil.
26 - 31 de julio XXII Semana de San AlfonsoUn espacio que congrega a laicos y religiosos de la nueva provincia para compartir fe, formación y amistad.
Jueves, 16 de julio
Día de las gentes del Mar
El 16 de julio se celebra el Día de las gentes del mar, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen.
«María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos», es el lema de este año.
El obispo promotor del Apostolado del Mar, Mons. Antonio Valín, obispo de Tui-Vigo, proclama con especial fuerza en su mensaje
que María es la esperanza para la gente del Mar y subraya: «Seamos barca abierta, disponible, acogedora, cercana a toda persona y tener un corazón
comprometido que no se quede en la mirada, que dé un paso adelante, que se implique de verdad».
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Domingo, 12 de julio
Decimoquinto Domingo
Ciclo A. Tiempo Ordinario
«Salió el sembrador a sembrar»
Dios muestra la luz de su verdad a través de su palabra y nosotros estamos llamados a
acogerla y a dejar que fructifique. Jesús responde a una pregunta que está latente entre
los discípulos que le acompañan: ¿por qué no todos aceptan la enseñanza que Jesús proclama?
Les enseña con una parábola campesina, la del sembrador que tira mucha semilla, no solo en
la tierra buena y labrada sino también en los márgenes y entre piedras y abrojos. Toda
tierra puede ser aprovechada. Esta es la misión de quien siembra, dice Jesús a sus discípulos,
tirar la semilla con generosidad, y confiando en Dios que es quien hace fructificar. La semilla
del reino es una semilla de amor, de justicia y de paz, y es una semilla que no es nuestra.
Vivir la santa alegría sintiéndonos liberados de la esclavitud del pecado por nuestro rey.
Este rey pacífico, justo y misericordioso es nuestro Jesús, pues la primera lectura y el
salmo nos preparan para escuchar las palabras que Jesús nos dice en el evangelio. Un sabio
y entendido como San Agustín encontró en estas palabras el modo de leer la Biblia con
sentido, lo descubrió haciéndose pequeño y acabó encontrando a Cristo en toda la Escritura.
Lo que a San Agustín le llevó a comprender el estilo bíblico, algo que no ocurrió en un
primer momento a pesar de toda su formación retórica, fue la sencillez del discurso, o la
manera de decir las cosas sublimes con el estilo de los humildes, algo que no entraba dentro
de los cánones establecidos en la cultura clásica. Se cumplían las palabras de Jesús.
El don espiritual de sabiduría nos dice que somos siervos, y que lo importante es mantener la
perseverancia con fe, esperanza y caridad. Jesús nos enseña con parábolas que el Reino de Dios
comienza como algo pequeño y casi insignificante, y hoy nos encontramos con tres: el trigo y la
cizaña, el granito de mostaza, y la levadura. En las tres nos presenta Jesús la realidad pequeña,
paciente, sacrificada y amable del Reino de Dios. Hablando en parábolas, nos revela misterios
escondidos desde la fundación del mundo. Y sabemos que solo unidos a él, acogiendo su sabiduría,
iremos siendo transformados casi sin saber cómo. No caigamos en la tentación de los falsos purismos
y de las grandezas, sino busquemos siempre el Reino de Dios y su justicia.