Parroquia
Perpetuo Socorro
Redentoristas – Vigo
Domingo, 13 de septiembre

Vigesimocuarto Domingo

Ciclo A. Tiempo Ordinario

«No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete»

El perdón es una decisión, no un sentimiento. La primera lectura habla del perdón para ser perdonados por Dios, y el evangelio habla del perdón porque somos perdonados por Dios. El paso es muy importante, porque el ser perdonados, el sentirnos amados tal como somos es lo único que hace posible el perdón que nos pide Jesús. El perdonar siempre no es un imposible, esto es lo que Jesús le dice a Pedro cuando le pregunta cuántas veces debe perdonar a quien le ofende. Experimentar el amor de Dios, que nos ama tal como somos y está dispuesto a perdonar siempre, es la única manera de poder perdonar de verdad y alejarnos de todo sentimiento de ira. Así percibimos el fruto de su misericordia.

📖 Liturgia y comentario

Domingo, 6 de septiembre

Vigesimotercer Domingo

Ciclo A. Tiempo Ordinario

«Si te hace caso, has salvado a tu hermano»

Somos los hijos de su amor, un amor que se plasma en la fraternidad, y que se hace concreto en el perdón y en la corrección. Y esto solo podemos hacerlo desde la misericordia, con el amor que se pone en lugar del otro. No se trata de recordar leyes y normas, sino del deseo de corazón de no romper la comunión, de seguir unidos y de que Dios manifieste su misericordia a través de los hermanos. Es la única manera de superar conflictos desde el perdón, aceptando así la responsabilidad que tenemos de intentar salvarnos juntos, sin dejar nunca la estrecha senda de la reconciliación que pasa por la conversión.

📖 Liturgia y comentario

Domingo, 20 de septiembre

Vigesimoquinto Domingo

Ciclo A. Tiempo Ordinario

«¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?»

La misericordia de Dios no es algo que merecemos, sino algo que acogemos con alegría y con amor hacia todos. Sabiendo que sus planes son distintos y más elevados que los nuestros. El amor de Dios, su misericordia, no genera privilegios ni ventajas, sino que es un don que Dios quiere dar a todos por igual. Si andamos buscando nuestros méritos y nuestros merecimientos caemos en la envidia y no entendemos el Reino de Dios, que no es una meritocracia sino una gracia. Este es el sentido de esta parábola provocadora. El gran tesoro siempre será la bondad y la misericordia de Dios para con todos. Esta es la fuente de la verdadera alegría que nos abre al servicio y a la misión, despojados de toda pretensión humana.

📖 Liturgia y comentario

Jueves Eucarísticos
Archicofradía del Perpetuo Socorro