«Sábado Santo»
Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, su descenso a los infiernos, y se abstiene absolutamente del sacrificio de la misa, quedando desnudo el altar hasta que, después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la resurrección, se inauguren los gozos de la Pascua, con cuya exuberancia iniciarán los cincuenta días pascuales.
«Así como Jesús es llamado rey de dolores y rey de los mártires porque en su vida padeció más que todos los demás mártires, así también María es llamada con toda propiedad reina de los mártires, habiendo merecido este honor por haber sufrido el martirio mayor que pueda sufrirse después del de su Hijo». San Alfonso María de Ligorio.
10:00 h.
Celebración Mariana
«Vigilia Pascual»
La Vigilia pascual se desarrolla en cuatro partes: el lucernario y el pregón pascual forman la primera parte de la Vigilia.
En la segunda parte la santa Iglesia contempla a través de la liturgia de la Palabra, las maravillas que Dios ha hecho en favor de su pueblo desde los comienzos.
En la tercera parte, tiene lugar la liturgia bautismal o, si no hay bautizos, la renovación de las promesas del bautismo.
Finalmente, la comunidad es invitada a la mesa, preparada por el Señor para su pueblo, memorial de su Muerte y Resurrección, en espera de su nueva venida (cuarta parte).
20:00 h.
Misa de la «Vigilia Pascual»
21:00 h.
Gaudeamus de felicitación Pascual